de mi memoria dueño...
mis errores reconozco, 
condenándome a tu abrazo
arrastro mi cadena...
con espacios huraños.
arrójame tu aliento
y vagaré por desiertos...
de espejismos templados,
arañados por tus rayos.
Desde mi soslayo,
sin humanidad,
penetrar en mi yo...
pidiendo soledad
